Venezuela
November 1, 2004
Estela Velásquez
Angarita
Instituto Nacional de
Investigationes Agricolas
El 23 de septiembre se realizó, en la sede del INIA en el estado
Portuguesa, el taller participativo sobre la producción
artesanal de semilla de leguminosas comestibles en la región
centro occidental, con la asistencia de 58 invitados, entre
ellos representantes de los estados Yaracuy, Lara, Portuguesa y
Barinas, de la Gerencia General del
INIA en Maracay, de
FONDAFA, e de invitados especiales de la FAO-Caracas y de La
Universidad del Zulia (LUZ).
El evento se efectúo atendiendo la solicitud del Plan Nacional
de Semilla del INIA. Los objetivos estuvieron centrados en
incentivar la producción artesanal de semillas de leguminosas en
la región centro occidental del país; establecer estrategias y
planes de trabajo con las organizaciones de productores y
cooperativas para lograr la articulación con el Plan Nacional de
Semillas del INIA y la definición de metas comunes alcanzables a
mediano y largo plazo.
Las palabras de apertura y bienvenida al taller, estuvieron a
cargo de la doctora Nelly Delgado, directora del INIA en el
estado Portuguesa, quien destacó la importancia del evento y la
necesidad de implementar el Plan nacional de Semillas del INIA a
la brevedad. Seguidamente José Alfredo Ureña, Gerente de
Negociación en la Gerencia General del Institución, ofreció a
los invitados la exposición central titulada “Plan Nacional de
Semilla 2004”.
Destacó Ureña, que el Plan surgió para contrarrestar las
importaciones de semillas de la mayoría de nuestros rubros y la
disminución progresiva de las capacidades de producción de
semilla nacional. Explicó que debido al incremento en la demanda
de semillas, se buscará la integración de las capacidades del
INIA para soportar un programa nacional, que permitirá aportar
al menos 30% de la demanda del país en un período de 5 años.
Mencionó, que con el Plan se busca aumentar la producción de
semillas certificadas o fiscalizadas y artesanal de los rubros
que forman parte de la cesta básica familiar, disminuir las
importaciones, incrementar la cantidad de semillas en
concordancia con los planes de siembra y producción establecidos
por el MAT, mantener y consolidar las áreas de siembra y
producción de semillas de alta calidad, promover nuevos actores
para la negociación de semillas de alta calidad y garantizar la
seguridad alimentaria de la nación.
Explicó que el plan consta de 5 programas: fitomejoramiento,
semilla básica, capacitación, semilla certificada y
procesamiento (almacenamiento). Con su implementación y la
integración del sector cooperativista y organizaciones de
productores se aspira potenciar la capacidad de producción de
semilla certificada, fiscalizada y artesanal de luminosas
comestibles, aumentar el número de nuevos actores semilleristas,
desarrollar estrategias socioeconómicas en base a la producción
de insumos estratégicos, adaptar nuevos conceptos
organizacionales como los bancos de semilla, desarrollar
sistemas de semilla artesanal de leguminosas y otros rubros.
Considero la necesidad de crear un sistema de financiamiento y
colocación de semillas y definir el sistema de etiquetado de la
semilla artesanal supervisada desde el INIA.
Héctor Mena, Presidente del Servicio Nacional de Semillas,
SENASEM, hablo sobre la producción de semillas bajo el sistema
artesanal. Explicó lo relacionado con el sistema, que es la
obtención de semillas por pequeños agricultores utilizando
métodos no convencionales en contraposición con la producción
empresarial. Este sistema, continuo, puede suplir las demandas
no satisfechas de cultivos autógamos como la caraota, fríjol,
quinchoncho, variedades de maíz, papa y otros, en donde las
cooperativas y asociaciones de agricultores pueden incursionar.
El INIA puede participar con el entrenamiento en la producción,
supervisión y suplencia de los materiales genéticos. La
participación de FONDAFA y otros organismos crediticios son
necesarias para el financiamiento de la producción y también la
del CIARA, el INCE y otras instituciones similares a estas.
Mesas de Trabajo
Se realizaron mesas de trabajo, una por cada estado participante
y por técnicos asistentes.
En la mesa del estado Yaracuy, el coordinador ingeniero Manuel
Salas, dijo que con una población de 400.000 personas con
consumo de 13 kilogramos per cápita, se requiere la siembra de
8600 hectáreas para autoabastecer el consumo local. Se estimó
que 8 productores participarían inicialmente en el plan de
producción de semilla artesanal. El patrón de financiamiento es
de 1,5 millones de hectáreas para la producción de caraota, con
rendimiento de 700 kilogramos de hectáreas bajo riego.
En el estado Lara, la investigadora Maria Elena Morros
manifestó, que en la población de Sanare la superficie potencial
para semillas es de 39 hectáreas, la producción beneficiará a
835 productores en un área de aproximadamente 1671 hectáreas.
Con los bancos locales de semilla se beneficiaría el resto de
las zonas productoras de Río Claro, Los humocaro, de Guárico,
Anzoátegui, Duaca y otras.
El compromiso del banco de semilla lo asumirán la asociación
civil agroservicios Unión Productores Palo Verde y La triguera.
Los programas de semillas deben estar articulados con programas
de siembra y de consumo. Se deben establecer convenios con
FONDAFA, implementar el etiquetado del INIA-SENASEM para mayor
credibilidad ante los productores.
En la mesa del estado Barinas, el ingeniero Antonio Díaz habló
de que existe un estimado de 400 productores, donde 4 mil
hectáreas serán beneficiadas con la producción de semilla. Se
propuso producir semilla genética y multiplicar los materiales
para creación de la artesanal. Se consideraron el problema de
riego como critico sumado a los sanitarios, la presencia de
malezas y la escasez de semilla genética. Para lograr encaminar
el plan los miembros de la mesa consideraron necesaria la
organización, presupuesto y la capacitación.
En el estado Portuguesa el coordinador de la mesa ingeniero Yván
Graterol leyó las conclusiones manifestando que se estima en
1.500 el número de hectáreas para la producción de semillas, 800
para caraota y 700 para fríjol, resultando 3.000 productores
beneficiados en aproximadamente 30.000 hectáreas. Aquí, se dijo
que no existen mayores limitaciones por parte de los
productores, sólo se requiere adiestramiento. El patrón de
financiamiento debe 20% más en relación con la producción de
grano consumo o sea 1. bolívares por hectárea.200.000.
En la mesa de trabajo de los técnicos, el ingeniero Luis
Urdaneta informo que existen factores críticos como, la
definición del perfil del productos de acuerdo al destino de la
semilla, capacitación, fuentes confiables de semillas,
financiamiento oportuno, infraestructura para el procesamiento y
almacenamiento, precio justo, destino de la semilla, y el bajo
consumo del grano.
Consideraron trabajos para superar los problemas, como las
cooperativas y los productores independientes, los programas de
aprendizaje (cursos por el INIA, FONDAFA e INCE MisiónVuelvas
Caras), la definición superficies a financiar de acuerdo a los
planes de siembra, el desarrollo de bancos de semillas, la
participación del Estado en el Plan de Semilla y el incentivo
hacia el consumo de caraota y otros granos |