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June, 2008
Source:
CropLife Latin America
En México en cinco años las inversiones en investigación y
desarrollo de la industria farmacéutica se triplicaron. El país
ha logrado atraer cientos de millones de dólares en inversiones
y estas inversiones han creado empleos. Gran parte de estos
beneficios se han logrado por la protección de derechos de
propiedad intelectual. Otro caso similar es Singapur que ha
logrado atraer cuatro veces la inversión directa de alrededor
del mundo – aproximadamente US US$ 200.000 millones, gran parte
de ella en sectores que pagan salarios elevados y que dependen
de la propiedad intelectual.
Estos son algunos ejemplos que John Murphy, Vicepresidente para
Asuntos Internacionales en la Cámara de Comercio de Estados
Unidos, pone como evidencia de que la protección a los derechos
de propiedad intelectual son el motor y el camino hacia el
desarrollo.
A continuación presentamos algunos apartes de la conferencia
que John Murphy, Vicepresidente para Asuntos Internacionales en
la Cámara de Comercio de Estados Unidos y Vicepresidente
Ejecutivo de la Asociación de Cámaras Americanas de Comercio en
Latinoamérica (AACCLA), dio en el Foro de Innovación de las
Américas en Punta del Este Uruguay, el 31 de marzo de 2008.
En México en cinco años las inversiones en investigación y
desarrollo de la industria farmacéutica se triplicaron. El país
ha logrado atraer cientos de millones de dólares en inversiones
y estas inversiones han creado empleos. Gran parte de estos
beneficios se han logrado por la protección de derechos de
propiedad intelectual. Otro caso similar es Singapur que ha
logrado atraer cuatro veces la inversión directa de alrededor
del mundo – aproximadamente US US$ 200.000 millones, gran parte
de ella en sectores que pagan salarios elevados y que dependen
de la propiedad intelectual.
Singapur
En el caso de Singapur, el autor destaca, el crecimiento
económico ligado directamente con sus fuertes protecciones para
la propiedad intelectual, que se consideran entre las mejores en
Asia. Singapur ha logrado atraer cuatro veces la inversión
directa de alrededor del mundo – aproximadamente US US$ 200.000
millones, gran parte de ella en sectores que pagan salarios
elevados y que dependen de la propiedad intelectual.
Algunas de las compañías que han invertido en Singapur son:
- Lucasfilm Animation, de
propiedad de George Lucas, el creador de las películas de la
Guerra de las galaxias, su único estudio de animación
digital fuera de Estados Unidos en Singapur en el año 2005.
BMW estableció recientemente su primer estudio de diseño
fuera de Alemania y Estados Unidos, en Singapur.
- Pfizer inauguró hace poco
unas instalaciones de manufactura cuyo valor es de $600
millones.
- Nada de esto se hubiera
dado si Singapur careciera de un régimen fuerte de propiedad
intelectual.
El precio de la piratería
El autor llama la atención sobre las pérdidas económicas que
deja la piratería a nivel global, que son aproximadamente de US$
650.000 millones anualmente. En Estados Unidos, un ciudadano
pierde 15 veces más por el robo de bienes intangibles que lo que
pierde en robos relacionados con la propiedad tangibles.
En América Latina, las pérdidas son asombrosas. El estudio sobre
falsificación piratería en Brasil que se mencionó antes,
demuestra que el hecho de que no se proteja la propiedad
intelectual socava las finanzas públicas en forma devastadora.
Cuando se observan las pérdidas generadas por la falsificación y
la piratería de calzado deportivo, prendas y juguetes –
solamente tres sectores de la economía – el estudio descubrió
que el tesoro brasileño perdió aproximadamente 20.000 reales en
ingresos tributarios. Un estudio similar llevado a cabo por la
Asociación de la Industria de la Grabación estima que la
piratería de música grabada le roba al tesoro brasileño otros
30.000 millones de reales en ingresos tributarios perdidos.
La industria de la música en Brasil demuestra cómo la falta de
protección para la propiedad intelectual perjudica el
desarrollo. Los artistas brasileños graban alrededor de las tres
cuartas partes de toda la música que se vende en el país, pero
el 40% de toda la música que se vende en Brasil es pirateada.
Los perdedores no son compañías multinacionales sin rostro, sino
los artistas brasileños.
Esto es real en el gigantesco Brasil y también es cierto en las
economías de menor tamaño de América Latina. Un estudio de la
Cámara de Comercio de los EEUU y AmCham El Salvador publicado en
diciembre pasado, descubrió que la venta de bienes de consumo
falsificados y pirateados en el área metropolitana de San
Salvador, produjeron la pérdida de por lo menos US$ 80 millones
en ingresos tributarios el año pasado.
Estas pérdidas no se limitan a las multinacionales extranjeras
grandes. En 2005, los Laboratorios Gamma, fabricantes cuya sede
es en El Salvador, reportaron que los medicamentos falsificados
le causaron pérdidas económicas de alrededor de $40 millones a
la industria farmacéutica del país.
Una amenaza para la salud y la seguridad
A las pérdidas económicas de la falsificación, debemos agregar
las amenazas para la salud y la seguridad. De acuerdo con la
Organización Mundial para la Salud, aproximadamente el 25% de
los medicamentos que se venden en los países en desarrollo son
falsificaciones de valor médico sospechoso.
Lo que es más preocupante es que dichos medicamentos falsos
pueden ser mortales. En 2006, 365 personas murieron en Panamá
después de haber ingerido un medicamento contra la gripe que
posteriormente se determinó que era falsificado.
Baterías de teléfonos celulares que explotan, formulas
infantiles que proporcionan poco o ningún valor nutritivo,
cables de extensión que causan incendios y pastillas de freno
que no frenan – todos estos se encuentran entre los peligros que
los elementos falsificados representan para la salud y la
seguridad.
Frente al argumento de que la falsificación, la piratería y en
general la ausencia de respeto a los derechos de propiedad
intelectual benefician a las personas de escasos recursos y al
desarrollo, Murphy dice “en un escenario donde las mercancías
falsificadas dominen, todo el mundo pierde, a excepción de los
piratas. En primer lugar, la empresa legítima pierde negocios.
En segundo lugar, el consumidor paga más por los bienes
falsificados que lo que pagaría por el producto legítimo. Y
tercero, el gobierno no percibe ingresos por impuestos.
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