Washington, DC
March 20, 2008
By
Marcia
Wood
March 20, 2008
The long, warm days of a
typical California summer make life easy for sun-loving cotton
plants. But a fungal enemy that causes what's known as Fusarium
wilt can make things tough for the plants—and for growers'
balance sheets, too.
That's why Agricultural
Research Service (ARS)
plant pathologist
Rebecca S. Bennett is researching environmentally friendly
ways to fight the fungus. Bennett works at the
ARS Western Integrated Cropping Systems Research Unit in
Shafter, Calif.
Researchers know the
troublesome fungus as Fusarium oxysporum f.sp.
vasinfectum, or FOV race 4. A soil-dweller that was first
detected in California in 2001, FOV race 4 can clog a plant’s
"plumbing," or vascular system, eventually causing its leaves to
yellow, wilt and die. Yields of the afflicted plant's fluffy
white bolls may plummet.
In a 3-year study, Bennett is
looking at solarization, in which soil covered with plastic
tarps might capture enough heat from the sun's rays to kill the
fungus. Though solarization is likely too expensive to use on a
widespread basis on cotton fields, it might be economical for
spot-treating highly infested sites, Bennett said.
Bennett also is collaborating
with plant pathologist Tom Gordon of the
University of
California-Davis on an indoor study of the microbe. In that
experiment, Fusarium will be specially equipped with a
gene that gives it a bright green glow when viewed with
ultraviolet light in the lab. The telltale glow will make it
easier for Bennett and Gordon to spy on the fungus and, perhaps,
to find a way to bring about its demise.
Related work by other
scientists at Shafter and elsewhere focuses on a different
strategy: to breed superior cotton plants that have impressive
natural resistance to the microbe.
ARS is the
U.S. Department of Agriculture's
chief scientific research agency.
Por
Marcia
Wood
20 de marzo 2008
Las plantas de algodón les
encantan los días cálidos del verano en California. Pero un
enemigo fúngico llamado Fusarium oxysporum f.sp.
vasinfectum, o FOV raza 4, puede causar problemas serios
para las plantas—y para los cultivadores.
Por esta razón, la patóloga
Rebecca S. Bennett, con el Servicio de Investigación
Agrícola (ARS), está
investigando maneras amigables con el medio ambiente para
combatir este hongo. Bennett trabaja en la
Unidad Occidental de Investigación de Sistemas Integrados de
Cultivo mantenido por el ARS en Shafter, California.
Detectado por primera vez en
California en el 2001, FOV raza 4 vive en el suelo y puede
bloquear el sistema vascular de la planta, eventualmente
causando que sus hojas se pongan amarillas, se sequen y mueren.
El hongo también puede causar una reducción significativa en los
rendimientos de las cápsulas blancas de una planta infectada.
En un estudio de tres años de
duración, Bennett estudió la solarización—un sistema en el cual
el suelo se cubre con una lona para capturar bastante calor de
los rayos del sol para matar al hongo. Aunque la solarización
probablemente es demasiada costosa para utilización amplia en
los campos de algodón, podría ser económica para tratar
selectivamente los sitios altamente infestados, según Bennett.
Bennett también está
colaborando con el patólogo de plantas Tom Gordon de la
Universidad de
California-Davis en un estudio de laboratorio sobre el
microbio. En ese estudio, los investigadores introducirán un gen
en el Fusarium que causará que el microbio brille con color de
verde vivo cuando observado bajo luz ultravioleta en el
laboratorio. El brillo hará posible que Bennett y Gordon puedan
estudiar el hongo y posiblemente descubrir una manera para
matarlo.
Estudios relacionados por otros
científicos en Shafter y en otros sitios se enfocan en una
estrategia diferente: desarrollar plantas superiores de algodón
que tienen una resistencia natural contra el microbio.
ARS es la agencia principal
de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de
EE.UU. |