Spain
June 15, 2009
Source:
Andalucía Investiga
Científicos del
Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera
(IFAPA) "Las Torres-Tomejil", liderados por Manuel Aguilar,
trabajan en la obtención de variedades de arroz tolerantes a la
piricularia (Pyricularia oryzae), un hongo considerado la
amenaza más importante en el mundo para las plantaciones de este
cereal.
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Una
hoja de arroz afectada por piricularia |
El proyecto, bautizado como
Gen-Blast, está financiado con fondos europeos y cuenta con la
participación de investigadores franceses, valencianos y
catalanes. Actualmente se encuentra en el tercer año de
desarrollo y espera que la nueva planta sea cultivable en la
zona arrocera andaluza, y que conserve buenos niveles de
rendimiento en grano y calidad.
Para producir la variedad de arroz tolerante a la piriculariosis
en sus diferentes formas, los investigadores del IFAPA
realizaron un primer proyecto en el que se determinó la
incidencia y severidad de los ataques del hongo a cada variedad
cultivada en Andalucía. Por otro lado, se identificaron las
cinco razas o linajes de piricularia presentes en la zona
arrocera andaluza y que afectan de forma diferente a cada
variedad.
Una vez identificadas las razas y los genes resistentes de cada
tipo de planta "lo que hacemos es cruzar dos variedades que, en
la suma, presenten todos los genes tolerantes, con la intención
de que la descendencia sea resistente a las cinco razas del
hongo", señala Manuel Aguilar.
En la obtención de la nueva variedad, los investigadores están
empleando el método pedigrí, basado en el cruzamiento y la
selección. Para ello, se toman granos de polen del parental que
hace las veces de macho para fecundar los óvulos del parental
que hace de hembra. De esta forma se obtiene un primer híbrido
(conocido como F1), cuya característica principal reside en que
su cultivo produce plantas con diferentes características de
tamaño, ciclo vegetativo, etc.
Es necesario, por tanto, seleccionar las plantas que mejor se
adapten al objetivo, las cuales, por separado, se autofecundan
de forma natural durante al menos siete años. En este periodo se
continúan las labores de selección, hasta conseguir una variedad
pura (homocigótica), cuyas semillas dan lugar a plantas
homogéneas, es decir, con las mismas características que la
planta original.
Según señala Manuel Aguilar, en este proceso la dificultad
reside no sólo en obtener una variedad con mayor tolerancia a
los cinco linajes de piricularia, sino que hay que procurar que
agronómicamente sea interesante, manteniendo buenos niveles de
rendimiento en grano y calidad. "En la obtención de variedades
mediante cruzamiento y selección hay un cierto componente de
azar ya que, aunque los parentales reúnan los genes de mayor
tolerancia a las diversas razas, esto no asegura que podamos
mantener dicho nivel de tolerancia en su descendencia", afirma
el investigador.
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Campos de ensayo de las nuevas variedades de arroz |
Daños de la piricularia
En Andalucía, la piricularia es la causante de que cada año se
pierda una media del 6 al 7 % de la cosecha de arroz. Las
condiciones ambientales (altas temperaturas estivales y baja
humedad relativa del aire) así como las técnicas de cultivo y
prevención, hacen que en esta Comunidad, productora de cerca del
40 % del arroz nacional, el ataque de este hongo sea
generalmente de poca intensidad. Sin embargo, un mal año puede
derivar en que, en las zonas más sensibles de las Marismas del
Guadalquivir, algunos agricultores corran el riesgo de perder
más de la mitad de su cosecha.
El daño que puede hacer la pyricularia es variado y sólo existen
métodos preventivos basados, sobre todo, en fungicidas y cultivo
temprano. El hongo ataca, en primer lugar, a las hojas,
produciendo una sustancia tóxica que desorganiza e inhibe el
crecimiento de sus tejidos. Pero los mayores daños se producen
cuando se ven afectados los nudos del tallo y, sobre todo, el
cuello de la panícula, impidiendo la normal circulación de la
savia y por tanto el correcto llenado de los granos. |
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