Washington, DC, USA
October 13, 2009
Studies tying a new species of Candidatus Liberibacter bacteria to zebra chip (ZC) disease in potato should speed efforts to better protect the tuber crop from costly outbreaks.
Zebra chip is so-named because afflicted tubers form dark, unsightly stripes when they’re cut and fried to make chips or fries. However, eating them poses no consumer danger, according to Joseph Munyaneza, an Agricultural Research Service (ARS) entomologist who’s studied zebra chip since its detection in southern Texas in 2000.
The disease, which has spread to Arizona, California, Nevada and other western states, has caused millions of dollars in losses. In 2007, an ARS-led team completed studies identifying the potato psyllid, Bactericera cockerelli, as an insect that transmits ZC. Then, in early 2008, New Zealand researchers, followed by University of California-Riverside scientists, announced their discovery of genetic evidence suggesting that a new species of Candidatus bacterium causes ZC.
According to Munyaneza, with the ARS Yakima Agricultural Research Laboratory in Wapato, Wash., potato growers had been spraying their crops with insecticides to prevent psyllids from transmitting ZC. But until the 2008 discovery, they didn’t know what actually caused the disease—only that it correlated to psyllid feeding. Now, with evidence pointing to a Candidatus species, growers have more information to go on.
For example, testing psyllid populations for ZC at known overwintering sites could give growers located at the insects’ summer migration destinations early warning that potato crops there could be in danger of infection. Predicting psyllid migration could also help time the use of natural enemies.
Munyaneza and colleagues’ current studies include examining whether altered planting dates could diminish ZC’s severity. For example, 90 percent of potatoes planted in mid-December were infected with ZC by harvest in April, versus 25 to 30 percent infected when planted in mid-January or mid-February and harvested in May.
Read more about this research in the October 2009 issue of Agricultural Research magazine.
ARS is the principal intramural scientific research agency of the U.S. Department of Agriculture.
Photo courtesy of Joseph Munyaneza, ARS.
Resultados de un estudio demuestran que una nueva especie de la bacteria Candidatus Liberibacter tiene un papel en el desorden de papas conocido como “hojuelas de cebra” ('zebra chip’ o ZC en inglés). Este descubrimiento podría acelerar los intentos de mejor proteger el cultivo de papas contra esta enfermedad costosa.
“Hojuelas de cebra” se refiere a las rayas feas y oscuras que aparecen dentro de las papas infectadas, especialmente cuando las papas se cortan y preparan como papas fritas. Sin embargo, el consumo de estas papas no presenta ninguna amenaza para la salud de los humanos, según Joseph Munyaneza, quien es entomólogo con el Servicio de Investigación Agrícola (ARS). Él ha estudiado ZC desde la llegada de esta enfermedad en el sur de Texas en el 2000.
La enfermedad, la cual se ha extendido a California, Arizona, Nevada y otros estados en la región occidental de EE.UU., ha causado millones de dólares en pérdidas. En el 2007, un grupo dirigido por científicos del ARS terminó estudios que identificaron el psílido Bactericera cockerelli como un insecto que transmite ZC. Luego, en el 2008, investigadores en Nueva Zelanda, y más adelante científicos de la Universidad de California en Riverside, anunciaron su descubrimiento de pruebas genéticas que sugirieron que una nueva especie de Candidatus bacteria puede causar ZC.
Según Munyaneza, quien trabaja en el Laboratorio Yakima de Investigación Agrícola mantenido por el ARS en Wapato, Washington, los productores de papa han sido rociando sus cultivos con insecticidas para prevenir la transmisión de ZC por los psílidos. Pero antes del descubrimiento en el 2008, no sabían la causa real de la enfermedad–solamente que hay una correlación con la alimentación de los psílidos. Ahora, con pruebas implicando una especie de Candidatus, los productores tienen más información.
Por ejemplo, realizar pruebas de las poblaciones de los psílidos para detectar la presencia de ZC en sitios donde los insectos pasan el invierno podría proveer un aviso temprano a los productores en otros sitios donde los insectos pasan el verano de que sus cultivos de papa podrían estar en peligro de infección. Predecir la migración de los psílidos también podría ayudar a los productores a seleccionar el momento apropiado para utilizar enemigos naturales de los psílidos.
Los estudios actuales por Munyaneza y sus colegas incluyen tener en cuenta si una fecha diferente para plantar podría disminuir la severidad de ZC. Por ejemplo, el 90 por ciento de las papas plantadas a mediados de diciembre tuvieron infección con ZC cuando cosechadas en abril, frente al 25 del 30 por ciento infectadas cuando plantadas a mediados de enero o mediados de febrero y cosechadas en mayo.
Lea más sobre esta investigación en la revista 'Agricultural Research’ de octubre del 2009.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del Departamento de Agricultura de EE.UU.